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    Felipe de Jesús Fernández Basilio

    Desde a Janela

    Llevamos seis meses de una administración encabezada por un presidente que llegó al cargo con una mayoría electoral muy amplia y que por lo mismo generó muchas expectativas de cambios y mejoras tanto en el gobierno como para el país en general.

    Sin embargo, las cosas no han salido como una buena parte de esa mayoría pensó que iban suceder ya que es innegable que ha habido cambios en la conducción del país, pero lo cierto es que éstos por desgracia han sido para mal.

    Y es que la seguridad se ha deteriorado y también se han recortado presupuestos en casi todas las ramas que el gobierno debe de atender, tal y como los son los hospitales, las escuelas, las vías de comunicación, los estímulos a científicos, deportistas, artistas y demás ramas que son indispensables para un sano desarrollo en un país.

    Así mismo la soberanía nacional recibió uno de los golpes más fuertes de la historia, al ser el gobierno mexicano arrinconado y sobajado por el presidente de los Estados Unidos, a quien la exembajadora Roberta S. Jacobson denominó como un “matón” y también advirtió que el gobierno mexicano debe darse cuenta que no debe de actuar de la manera en que lo hizo.

    Ahora las últimas perlas de esta administración son la recesión económica que está a las puertas y la fuerte caída en el empleo que según las cifras emitidas por el propio IMSS se registró en mayo y eso sin contar las del ISSSTE que es en donde estaban asegurados casi todos los empleados del gobierno federal que han sido despedidos.

    Se habla de recesión económica, ya que los desempeños de la economía de cada país se miden por trimestres y si en dos trimestres consecutivos las cifras son a la baja, se declara que ese país se encuentra en recesión económica y este es el caso de México, ya que en el primer trimestre del año se registró una caída en la economía nacional y según los analistas económicos es casi seguro que en el segundo trimestre del año las cifras sean similares, lo que daría como resultado que la recesión sea oficial.

    Lo anterior está muy conectado con la fortísima caída en el empleo que se ha producido en mayo, ya que según las cifras generadas por el Seguro Social ésta ha sido del 88.2 por ciento en relación a los empleos creados en mayo de 2018, es decir los números que por naturaleza son fríos y por lo mismo sin filias o fobias políticas dicen que la caída en la creación de empleos es inmensa.

    Cifras que provienen de una institución pública que por su naturaleza conoce de primera mano la situación laboral del país, ya que todos los trabajadores formales por ley deben de ser inscritos en el Seguro Social, así como los despedidos deben de causar baja en el mismo; lo anterior lo menciono, porque es costumbre de López decir que tiene sus propias cifras salidas de quién sabe dónde.

    Mas la depresión económica queridos lectores no solo se mide con cifras, ya que la misma se siente en la vida cotidiana, ya que solo basta con ver como muchas personas han perdido su empleo, como los pagos para los trabajadores por cuenta propia los pagos han sido retrasados y como en general se siente un ambiente de depresión colectiva.

    Y todo esto se debe a la soberbia de López quien amparado por la mayoría electoral con la que llegó al poder, se siente como un niño jugando a ser presidente y que un día cancela un aeropuerto bien planeado para pretender construir otro aunque se le atraviese un cerro o que recorta personal y recursos aquí, allá y acullá sin medir las consecuencias de sus acciones o también que un día amanece con la ocurrencia de combatir el robo de combustibles cerrando los ductos y sustituyéndolos por el acarreo de gasolina en pipas, dejando a la población sin gasolina hasta por semanas.

    En fin, como podemos ver nos encontramos ante un semestre perdido por la pésima conducción que ha tenido en estos seis meses el país, ya que la terquedad de López y la nula capacidad de sus secretarios para asesorarlo antes de tomar una decisión o al menos de hacerle ver los riesgos que ésta conllevaría de llevarse a cabo, han puesto a México en la situación actual y la misma puede tornarse peor si no se recompone el rumbo.

    Advertencias hay muchas, capacidad de reconocer errores y cambiar las malas decisiones al parecer no hay y no las habrá hasta que haya una sacudida tan fuerte o más que la que Trump le propinó a López hace unos días.

    felfebas@gmail.com

    Twitter: @FelipeFBasilio

     

     

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