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    Felipe de Jesús Fernández Basilio

    Desde a Janela

    El presidente de los Estados Unidos Donald Trump se encuentra en un momento complicado debido a que necesita mantenerse en el cargo tanto por la vía electoral como por la jurídica.

    Electoralmente porque su mandato presidencial está cerca de expirar. ya el próximo año son las elecciones presidenciales en ese país y desde este momento tiene que posicionarse de cara a las mismas, máxime que la opinión pública estadounidense está muy polarizada y el partido demócrata tuvo un marcado crecimiento en las últimas elecciones federales.

    Y jurídicamente también está en una encrucijada, ya que cada vez crecen más las voces que sostienen que en este momento es necesario iniciar un procedimiento de “impeachment”, el cual es el equivalente estadounidense al juicio político mexicano, debido a que Trump se ha conducido inapropiadamente en las elecciones en las que llegó al poder al presuntamente haber actuado en complicidad con los rusos para obtener información y a la vez dañar la campaña demócrata y más que recientemente el propio Trump ha dicho que si para las próximas elecciones alguna nación extranjera tuviera alguna información de su contrincante, la utilizaría en lugar de poner en conocimiento del FBI la situación.

    Situación que por obvias razones multiplican las voces que claman por la realización del impeachment y que necesariamente tienen eco en los medios opositores al presidente norteamericano, ya que como han dicho no se debe de permitir que el comandante supremo se preste estas situaciones puesto que quedaría como rehén de quienes le proporcionen esa información, tal y como de alguna manera se ha visto con los rusos a quienes por lo menos no ha molestado mucho en los casi tres años que lleva en la Casa Blanca.

    Ante esas situaciones el presidente Trump ha reaccionado como mejor lo sabe hacer al lanzar una serie de bombas mediáticas basadas en su fanfarronería con la finalidad de por una parte fortalecerse ante sus electores y por la otra desviar la atención mediática en relación a sus problemas legales y para ello se ha lanzado contra sus dos favoritos blancos México y China.

    Mas ahora con una renovada estrategia basada en el chantaje consistente en imponer aranceles a los productos que ingresen a la Unión Americana de ambos países, aranceles que serían impuestos unilateralmente y al margen de los tratados comerciales signados, si es que esos países no se pliegan a sus caprichos electorales.

    En el caso de México la estrategia chantajista es la versión recargada del “Ustedes pagarán por la construcción del muro” usada en el proceso electoral de 2015-16, nada más que ahora ya no se trata de pagar la construcción del mismo en la frontera mexicano-estadounidense, sino que ahora se trata de prácticamente construirlo en la frontera entre México y Guatemala.

    Y para ello es que lanzó las amenazas de imponer aranceles a los productos mexicanos que ingresen a su país, amenazas que le dieron como resultado un negocio redondo, ya que enfrente tuvo a un timorato y errático gobierno mexicano que aceptó todas y cada una de las exigencias planteadas por el gobierno norteamericano.

    Siendo el gobierno mexicano timorato, porque no supo que hacer y desde que envió a la delegación negociadora a Washington, ésta no solo fue maltratada con hacerla esperar varios días para recibirla, sino que también la misma iba con la cabeza gacha, ya que al decir del canciller mexicano: estaban sin margen para negociar.

    Mientras que el gobierno mexicano ha sido errático, porque él mismo provocó la situación tanto al conducir la economía mexicana con desatino sobre desatino (cancelación de NAIM, construcción de refinerías, etc.) provocando la debilidad en la que se encuentra y si se complican las exportaciones al país que por mucho es el que más compra los productos mexicanos, la situación económica podría entrar en una crisis muy severa.

    Y también al decir a diestra y siniestra que México iba a ser un santuario para los inmigrantes y que se iba respetar su libre tránsito por el país, porque ya era una nueva era en la que se iban a respetar los derechos humanos de todos los inmigrantes, entre ellos el de pasar por el país para llegar a los Estados Unidos.

    Pues con esas dos cosas bastó y sobró para que el gobierno de los Estados Unidos desempeñara su papel tradicional de poder fáctico en México y aplicara un correctivo al gobierno mexicano para que éste de inmediato regresara al redil y no solo deportara a los migrantes, sino que México es quien va a militarizar la frontera sur con la Guardia Nacional, la cual ya no se va a ocupar para lo que fue diseñada hasta que papá E.U. lo autorice.

    Mientras que, con China la amenaza consiste en aplicar nuevos aranceles a los ya impuestos sobre sus productos si es que el presidente chino no se reúne con Trump en la cumbre del G20 a celebrarse este mes en Japón para ponerse de acuerdo sobre las diferencias comerciales (si se lo hubiera pedido a López, éste ya tendría las maletas hechas sin importar lo que haya dicho antes), nada más que con los chinos parece que las amenazas no son tan efectivas y se nota con la guerra comercial y tecnológica que ambos países libran y está por verse si Xi Ping acepta las exigencias de su homólogo estadounidense.

    Como se puede ver son varias las razones que dieron origen a las extorsiones de Donald Trump y también los resultados que estas han tenido, México se dobló de inmediato, China parece que no y la principal que es la reelección de Mr. Trump está por verse.

     

    felfebas@gmail.com

    Twitter: @FelipeFBasilio

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