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    Ricardo Vázquez S.

    Esfera Política

    Una de las promesas más contundentes durante toda la campaña del entonces candidato a la presidencia de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, fue combatir con rigor la criminalidad. “Es necesario ser enérgico en el combate al crimen para que el marginal entienda que sus acciones no saldrán impunes y que es él el que debe ceder”. “¿Qué tan criminal y negligente tiene que ser un Gobierno como para dejar que la violencia llegue al punto al que llegó en el país? ¿Cuándo entenderán que no es la víctima de latrocinio la que muere por un celular sino el bandido cobarde el que mata por eso? ¡Basta de inversión de valores! Hoy el criminal se siente con razón en las crueldades que comete porque hay quien las justifica”, advirtió Bolsonaro en octubre pasado, en vísperas de elecciones.

    Ya como presidente a partir del 1 de enero, Jair Bolsonaro acaba de lanzar un decisivo ¡Vamos a cumplir!

    Y no titubea el presidente brasileño al haber nombrado como ministro de Justicia y Seguridad Pública de aquella nación nada menos que a Sergio Moro, quien fue el juez de Lava Jato, el escandaloso y gigantesco caso de corrupción de Odebrecht, que no le tembló la mano y llevó a la cárcel al expresidente Lula da Silva.  

    Este lunes Moro presentó su plan para atacar la corrupción, el crimen organizado y los delitos violentos, una de las principales promesas de campaña del presidente Bolsonaro. “Los tres flagelos están relacionados. El crimen organizado usa la corrupción para obtener la impunidad y está vinculado a buena parte de los homicidios”, sentenció Moro.

    Bolsonaro, desde el hospital donde convalece tras una operación a consecuencia del atentado que sufrió durante un acto de campaña, envió un mensaje a los legisladores al marcar “la ruptura con un pasado bajo gobiernos que fueron tímidos en la protección de la víctima y efusivos en la victimización social del criminal”.

    “¡Eso se acabó! El gobierno brasileño le declara la guerra al crimen organizado. Guerra moral, guerra jurídica, guerra de combate”, puntualizó Bolsonaro.

    El proyecto de ley que pasará al Congreso pretende modificar más de una decena de normas. Siendo uno de sus puntos más polémicos el que respalda la actuación de policías en situación de “legítima defensa”. “Estamos dejando claro que determinadas situaciones cotidianas configuran legítima defensa. Ya se hace en la práctica”, arguyó Moro.

    Sí que se está haciendo en la práctica. En tierra carioca la guerra contra el crimen organizado ya está en marcha, con la policía existente.  

    En territorio Azteca, en la habitual conferencia matutina de este martes un reportero le preguntó al presidente López Obrador: “¿Qué acciones tiene contempladas su gobierno para enfrentar este fenómeno que se está registrando de inseguridad y violencia contra servidores públicos?

    Ayer hubo un atentado contra un alcalde en Veracruz, el atentado contra el diputado local en San Luis Potosí, “El Mijis”. Y, además, en los dos meses que van de este gobierno se han asesinado a 47 elementos policiacos municipales, estatales y federales. ¿Cómo van a enfrentar ese fenómeno? Ese sería el primer tema que quisiera consultarle”.

    “Lo de violencia lo tratamos todos los días. Nos preocupa mucho y estamos ocupados en atenderlo y es lamentable que esto pase, que estén perdiendo la vida funcionarios públicos y ciudadanos. Nos preocupa mucho lo de la violencia, por eso todos los días lo estamos atendiendo”, respondió el presidente López Obrador.   

     rvazquez002@yahoo.com.mx

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