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    Fanny Yépez

    La Columna

    El nuevo dirigente o todo el nuevo Comité Estatal del PRI, tendrá que luchar contra corriente y sacarlo adelante con nuevas ideas, nuevos programas y solo tienen dos meses para poder hacerlo porque después se tendrá que tener a los candidatos a las alcaldías cuyas elecciones serán el 4 de junio próximo.

    Como para desalentar al que venga, Felipe Amadeo dijo que no tienen dinero para sostener esa carga de trabajo en el PRI, pero con el pésimo trabajo que desempeñó, nadie se atrevía a dar nada, personalmente vi las puertas cerradas de ese edificio de Ruiz Cortines, no se paraban ni las moscas.

    Tal vez no todo esté perdido, quien llegue deberá contemplar la importancia de conjugar a los priistas de viejo cuño con los jóvenes, esos que vienen llenos de energía y que están dispuestos a recuperar esa posición que un día fue de gloria, que saben que con aquellos políticos se construyeron las instituciones del país.

    PRI no es el malo, el PRI fue creado por los post revolucionarios, el problema fueron algunos gobernantes que emanaron de esas siglas y no supieron corresponder a la confianza de los ciudadanos que les brindaron su voto.

    La división al interior de ese instituto político trataron de disimularla de muchos modos, pero los grupos se fueron fortaleciendo más y más haciendo sus propias acciones, faltando al respeto a otros priistas que no coincidían con sus intereses, algunas veces se cayeron pero se volvieron a levantar y esa división fue determinante para que se viniera la debacle como la que hemos visto.

    Dentro del PRI se está gestando una lucha encarnizada entre grupos que quieren apoderarse de lo que queda de la estructura tricolor para utilizarla como andamiaje en sus intereses rumbo a las candidaturas las presidencias municipales, las senadurías y para el año próximo  la gubernatura.
    Muchos quieren ser candidatos al senado entre ellos figuran; Anilu Ingram Vallines, Erick Lagos, Alberto Silva, Javier Herrera Borunda, Juan Nicolás Callejas y  Juan Carlos Molina, entre otros,  por ello están cada uno de estos personajes moviendo sus fichas del ajedrez político para que sean sus incondicionales los que dirijan al priismo estatal.

    Pero esta lucha está dividiendo a los grupos priistas del estado y esto ocurre ante al beneplácito del PAN, PRD y MORENA, pero este aspecto no lo perciben los priistas, ellos están cegados por lograr obtener el botín, que es lo que les representa el CDE del PRI, aunque ello dignifique darle la estocada mortal a su partido.          

    En tanto esto ocurre tanto Américo Zúñiga Martínez, como el empresario, Ricardo Ahued Bardahuil se han descartado para dirigir los destinos de los priistas veracruzanos, aunque hay otros que según nuestras fuentes están ansiosos por ocupar la silla del edificio de  Ruiz Cortines, se trata de Renato Alarcón, Silvio Lagos y Carlos Aceves, este último hasta solicito el apoyo del líder cetemista, Carlos Aceves del Olmo.   

    Lo que es cierto es que esta misma semana se designara al nuevo dirigente estatal del PRI, en el CEN se busca que sea un joven sin estigmas de corrupción. Situación muy difícil de conseguir, aunque no imposible. Así hay visualizar estas virtudes entre los aspirantes y esboce la retrato del próximo dirigente estatal.

    MORENA se sigue preparando para la contienda que viene

    Después del posicionamiento que tuvo Cuitláhuac García Jiménez en su campaña, como candidato de MORENA a la gubernatura, las huestes morenistas están listas para lo que viene en las elecciones para presidentes municipales.

    La visita del líder moral de ese partido, Andrés manuel López Obrador, que llevará a cabo al estado de Veracruz el día 5 de febrero, ha prendido los focos rojos por donde quiera, su condición carismática la va a poner a prueba nuevamente y ese sí que no se detiene en sus arengas para hacer señalamientos de todos tamaños.

    Dirían los jóvenes “pago por ver” lo que va a suceder esos días, cuando recorra la zona norte de la entidad y muestre el músculo de la fuerza que tiene ese partido de reciente creación.

    Andrés Manuel se ha rodeado de un equipo de políticos que han copiado su escuela, llevan el mismo discurso, porque lo mismo se dirigen a un secretario de despacho que a un gobernador o al presidente de la república, pero con un amplio conocimiento de lo que exponen y por eso han logrado convencer a las multitudes que se sienten abandonadas a su suerte.

    Muchos priistas, muchos despedidos del gobierno del estado junto con sus familias, al sentirse desprotegidos es muy probable que se afilien a MORENA, para buscar cobijo y alternativas de solución.

    Este año va a ser la víspera de lo que podrían ser las elecciones a la presidencia dela república de 2018 y la que como nunca van a ser históricas.

    Ahora falta menos, el reloj continúa su marcha y no hay fecha que no se cumpla para ver cuál va a ser el desenlace.

    Los propios panistas vieron la injusticia que se está cometiendo

    Aunque usted no lo crea, el propio comité directivo estatal del Partido Acción Nacional pidió al gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares, que se respeten los derechos de los trabajadores que han sido despedidos.

    Es que es pésima la imagen que se ha venido construyendo acerca del comportamiento de los directivos poblanos, que llegaron a esos cargos con actitudes despóticas, ofendiendo a esos empleados veracruzanos que han acumulado años de antigüedad y que son, en muchos de los casos, ajenos al manejo de los recursos económicos.

    En algunos medios nacionales se ha dado a conocer esta bochornosa situación de esos veracruzanos que sin deberla ni temerla, ha sido estigmatizado por la nueva administración por haber trabajado en años anteriores.

    Fue el vocero del PAN, José Manuel Siu Vargas, quien refirió que es correcto que al cambio de una administración a algunos empleados se les dan las gracias, pero respetando sus derechos, liquidándolos conforme a Derecho, pagándoles lo que les corresponde, ni un peso más ni un peso menos.

    ¿Qué fue lo que pasó?

    Tal vez la dirigencia del PAN se desesperó que los otros partidos, los de oposición, no fueron capaces de alzar la voz y defender a esos trabajadores veracruzanos, mexicanos, que están padeciendo ese tipo de agresiones sin que nadie hiciera algo por ellos.

    La desesperación de los despedidos los está llevando hasta el suicidio.

    El público que a la distancia ve ese tipo de agresiones difícilmente puede dimensionarlo, porque no se trata de sus propios intereses, pero esas madres y padres de familia que incluso votaron por Yunes Linares, seguramente no pueden dormir bien pensando en lo que van a hacer en los próximos días.

    Y no es ninguna exageración, este martes el ex trabajador Felix Blanco Ojeda se cortó las venas frente al palacio de gobierno, en protesta por haber sido despedido;  él se desempeñaba como empleado de la Dirección de Estrategia para la Estabilidad y había sido notificado que ya dejaba de prestar sus servicios en la actividad que venía desempeñando.

    Qué pena que el ex dirigente estatal del PRI, Felipe Amadeo Flores Espinosa, nunca entendió la importancia del papel que debía desempeñar como partido de oposición, pero era fácil de entender, porque los compromisos que adquirió eran de todos conocidos, pero lamentablemente comprometió también a todos los priistas y eso no se vale.

    Más valía que al verse encerrado en ese círculo hubiera renunciado desde que perdió la contienda del pasado mes de junio, pero su permanencia en contra de la voluntad de muchos despertaba muchas sospechas del por qué quería continuar al frente de ese partido, al que fue matando poco a poco.

    Felipe Amadeo dijo que el PRI con él sería una oposición respetuosa y no de escándalo, cuando está viendo cómo se comporta el gobernador diariamente, pero estaba limitado. Duele más el cuero que la camisa y ahí se comprobó.

     

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