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    Avryl Castelán Martínez *

    ¡Qué maravilloso dia!, dijo Aishavryl al despertar, ya que éste era un gran dia! pues hoy era el día en que el Rey Leo premiaría al grupo de niñas más extraordinario del planeta Deneb; por cierto ¿saben dónde está Deneb? Deneb es un planeta hermoso ubicado en la constelación de “Cygnus”, el Cisne, y Deneb es la estrella más brillante, y bueno, es un lugar tan hermoso lleno de vegetación, lleno de animales que viven sin preocupación y en armonía, y Deneb cuenta con un sabio rey: “el Rey Leo”, quien reina con sabiduría para que todo ser vivo viva en armonía y con mucho amor, pero bueno, lo que nos interesa ahora es narrarles la historia de cómo en el planeta Deneb se transformaron varias cosas a favor de “las niñas”, ya que por lo regular, en cualquier lugar y en muchas de las especies, el género masculino se siente superior y dominante, pero en Deneb las niñas fuimos las que servimos de ejemplo para mostrar la igualdad de trato y de derechos que tenemos todos, y bueno, la historia comenzó así:

    Todos en Deneb cumplían con tareas como el sembrar, recolectar frutos, construir casas, hacer herramientas, cuidar a los animales, cuidar el medio ambiente y bueno, parecía que todo transcurriría normalmente, ¡aaah! ¡pero no fue así! Al Rey Leo se le ocurrió hacer un concurso de puras niñas valientes, inteligentes y extraordinarias que diseñaran y mostraran la manera de alcanzar la paz y la armonía entre todos; muchos niños decían que ellas no podrían, perooo…

    Fue entonces que muchas niñas hicieron equipos; unas querían hacer cosas por los demás; otras sólo querían trabajar para sí mismas; en fin, Aishavryl observó el caos que se estaba generando en torno al trabajo de las niñas y las convocó a una reunión; todas querían mucho a Aishavryl. En esa asamblea les propuso no sólo trabajar de manera personal, sino también colectiva, trabajar en sus proyectos de hacer hortalizas, cuidar mascotas, limpiar calles ¡aaah! pero con el toque principal, algo que siempre le decía su papá: “¡Siempre utiliza 2 grandes ingredientes para todo lo que hagas hija amada: amor y una gran sonrisa”; y entonces les dijo que ésas eran sus herramientas para el concurso, siempre sonreír y hacer lo que les tocaba con amor; esto no sólo sirvió para el concurso sino para que en Deneb existiera más orden y armonía y para que los niños se dieran cuenta de la importancia y respeto que merecen las niñas.

    Todos estaban contentos por el desempeño de los equipos del concurso; sin embargo, esto hizo más difícil al Rey Leo el decidir qué equipo ganaría, así que el Rey se dirigió a todos los equipos: “creo que será muy difícil el elegir a un grupo de niñas como ganadoras ya que su desempeño en sus proyectos y acciones fue estupendo; más bien diría extraordinario, dieron lo mejor de sí poniendo lo que caracteriza a las niñas: dedicación, delicadeza pero a la vez firmeza y su gran sensibilidad, así que he decidido hacer una premiación diferente y muy especial”.

    El Rey fue interrumpido por una de las niñas y le dijo: “Rey, yo tengo algo que decir, porque hay alguien responsable de todo esto y que marcó el desempeño de todas nosotras: fue una invitación por parte de Aishavryl de trabajar con dos grandes herramientas y un lema hermoso, nuestras dos herramientas fueron el Amor y una Gran Sonrisa y nuestra frase para hacer todo correctamente fue ‘un ser amoroso, es un ser poderoso’”.

    Todos emocionados aplaudieron y agradecieron a Aishavryl con una gran porra. El Rey dijo “hoy serán premiadas todas las niñas pues hoy ganamos todos”; entonces llamó a Aishavryl y la felicitó y le dio un amoroso abrazo y Aishavryl le dijo: ¡Gracias papi!

     

    *Mención honorífica del primer concurso Historias de Niñas Extraordinarias.

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