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    Salvador Muñoz

    Los Políticos

    Las oficinas de la regidora Erika Liliana Muñiz Fano estaban cerradas. Un cartel pegado en la puerta explicaba las razones: no hay quien reciba a quienes la busquen “ya que por instrucciones superiores carezco de personal de confianza de parte del Ayuntamiento que le atienda”. Eso sí, si no está en su oficina, precisa, es porque tiene que acudir a diversas dependencias para dar seguimiento a las solicitudes de los ciudadanos que se han acercado a ella. Esto, en el mágico Coatepec.

    Al anuncio agregue el moño naranja que tiene estampada dos leyendas: “Violencia de Género” y “Violencia Política”.

    ¿Qué motiva tal ausencia, no de la regidora, sino la de empleados de confianza para su apoyo? ¿Por qué ese moño y con él, ese señalamiento de violencia en dos modalidades? ¡Sepa! porque especular que obedecen a los señalamientos que hizo el pasado 11 de abril de este año, en plena sesión de cabildo, donde se presentó para su estudio y discusión la Cuenta Pública 2018… ¿sería muy aventurado?

    Esa fecha, dos regidoras, Erika Liliana Muñiz Fano y Carmen Domínguez Zavaleta, pidieron que se transcribiera en el acta de Cabildo sus observaciones a la Cuenta Pública. En adelante, exponemos algunas:

    1.- En el Presupuesto de Egresos 2018, apartado “Remuneraciones Adicionales y Especiales”, de los 5 millones 789 mil 44 pesos contemplados, al final, sin justificación alguna, se pagó 13 millones 855 mil 273 pesos… ¡más de ocho millones más que a juicio de las ediles, raya en daño patrimonial por no estar sustentado!

    2.- En el rubro “Servicios Profesionales, Científicos, Técnicos y Otros Servicios”, los más de ocho millones gastados en éste, no se justifican en la balanza de comprobación… y por ende, huele a daño patrimonial.

    3.- En “Servicios Oficiales”, el presupuesto de 3 millones 790 mil se disparó a más de 10 millones 800 mil pesos para pagarle a un “despacho externo” cuando el Ayuntamiento de Coatepec, se presume, cuenta con un departamento jurídico integrado por tres abogados. Por supuesto, el alcalde Luis Enrique Fernández Peredo así como su síndica Arely Guadalupe Bonilla Pérez, no explicaron cuáles son los “trabajos” que hizo este despacho al Ayuntamiento. Las regidoras sospechan que esa diferencia de cifras puede ser un esquema de elusión y evasión fiscal, que en términos simples y llanos, se estaría hablando de “Empresas Fantasmas” que simulan tener operación con el Ayuntamiento.

    4.- ¿Y la Feria? No, no el dinero, sino la Feria de Coatepec, de la que de acuerdo a lo reportado por el Ayuntamiento, hubo pérdidas, pero no reporta ingresos, gastos ni número de boletos…

    5.- La omisión de la síndica para recuperar ingresos pendientes de pago o liquidación por un monto arriba de los tres millones 300 mil pesos, sin que ella o la Tesorería expliquen la falta de interés por esa cantidad.

    Al final, las regidoras pedían que se suspendiera cualquier decisión en torno a la Cuenta Pública 2018 hasta que se respondiera cada uno de los cuestionamientos y observaciones que hacían a tal… sin embargo, “la democracia” echó por los suelos las sospechas de las ediles y así, el presidente municipal, Luis Enrique Fernández Peredo; la síndica Arely Bonilla Pérez; y los regidores Enrique Rivera Avila, Arlethe del Rosario Ibáñez Sacedo, Jorge Ignacio Luna Hernández, José Gil Hernández García, Dary Isabel López Andrade y Benjamín Sánchez Flores aprobaron la Cuenta Pública 2018 y sólo Erika Liliana Muñiz Fano y Carmen Domínguez Zavaleta, votaron en contra…

    Si bien, la democracia dio su veredicto, falta ver que los técnicos, es decir, el Orfis haga su trabajo y contemple también las observaciones de dichas regidoras… y allí no hay mucho misterio, como sí lo hay en saber el porqué por instrucciones superiores, dejaron sin personal de confianza a la regidora Erika Liliana Muñiz Fano.

    smcainito@gmail.com

     

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