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    Estimados colegas y compañeros. Aprovecho este medio para enviarles un cordial saludo y desearles que este año esté lleno de éxitos, paz y salud para ustedes y los suyos.

    Mi nombre es Jorge Octavio Fernández García, al igual que ustedes, soy Médico Anestesiólogo, laboro en el sector público, vivo en la Ciudad de México y soy uno más dentro de los miles de Médicos Anestesiólogos que conformamos al Colegio Mexicano de Anestesiología, A.C.
    En últimas fechas he detectado un deterioro progresivo en diferentes áreas y ámbitos del Colegio. La parte académica está por los suelos, una pésima atención administrativa, no me quiero imaginar cómo estará la parte financiera, entre otras cuestiones que seguramente deben estar en las mismas condiciones. “La chispa” que hizo detonar mi molestia fue la última invitación que recibimos a la sesión mensual. Y de pronto me di a la tarea de redactar un desplegado o carta de inconformidad al Presidente del Colegio, puesto que no es poca cosa la cantidad de dinero que debemos pagar año con año para permanecer en la asociación, multiplicado por los miles de socios que somos y si a eso le sumamos los ingresos extraordinarios que recibe el Colegio por otros rubros, pues termina siendo una cifra millonaria y nada despreciable. Si bajo el entendido que es una asociación sin fines de lucro, cualquiera de nosotros esperaría que con dichos ingresos se nos ofrecieran actividades académicas de gran calidad, cursos innovadores, apoyo y orientación integral en cuando alguno se viera en la necesidad de enfrentar un proceso médico-legal, asesoría y orientación personalizada y a distancia por expertos de las distintas áreas de la Anestesiología en caso de requerirla, contar con una amplia oferta de talleres, cursos, sesiones, reuniones y diversas actividades académicas, científicas, culturales, psicológicas lo largo de todo el año. Sin embargo, nada de eso sucede y sólo veo que cada vez empeoran sus servicios. Lo más curioso es que los únicos rubros que sí van en aumento son las cuotas y el número de socios. Sin más preámbulos, a continuación les comparto la carta de inconformidad que le hice llegar al Presidente del Colegio.

    Desplegado:
    Estimado Dr. Jaime Vázquez Torres. Además de saludarlo, aprovecho el presente para desearle que este 2019 sea un año lleno de éxitos, salud y bendiciones para usted y los suyos, mismos anhelos envío para que la presente gestión a su cargo tenga un digno cierre y al mismo tiempo dar por concluida una era o periodo de tiempo dentro de la existencia de lo que hoy conocemos como Colegio Mexicano de Anestesiología, A. C.
    Independientemente de sus principios, creencias, convicciones, cualidades, virtudes y logros, quiero que sepa el respeto que tengo hacia su persona, como al resto de seres humanos a mi alrededor. Una vez aclarado lo anterior, sépase que el contenido expresado en el presente correo no guarda alusión alguna hacia su persona, sino a la figura y puesto que representa en nuestro gremio, cargo al que se comprometió en pleno uso de sus facultades, su libertad, madurez, criterio, análisis y conocimiento de causa suficiente, a lo cual accedió y juró lealtad y compromiso.
    Fue así que a pesar de conocer de la trascendencia, las responsabilidades, las necesidades tanto internas como externas del Colegio, las características propias del puesto y el perfil necesario, fue que en 2015 se postuló o postularon para presidir el Colegio por un periodo de dos años (2017-2019); fue así que en una jornada electoral interna, de la cual desconozco sus propuestas, sus antecedentes, fechas en las que se hizo la promoción y divulgación a ocupar tal puesto, los mecanismos y criterios de elección y selección,  determinaron que usted fuera el socio con el perfil idóneo para presidir el cargo de Presidente del Colegio Mexicano de Anestesiología, A.C. por el bienio 2017-2019. Esto me pone a dudar de la transparencia, democracia, honestidad y ética del resto de procesos que se llevan a cabo al interior del Colegio.
    Observo que la presente administración no tiene ningún interés en progresar, ni en ofrecerle a sus colegiados proyectos ni actividades dirigidas a la mejora, evolución, crecimiento y desarrollo profesional y ni se diga en el ámbito cultural, legal, social, etcétera, permanecen estancados en sus viejos e inútiles programas educativos, sus programas de trabajo se mantienen al margen de las reformas académicas que acontecen en el México y el mundo, no existe en su gestión ningún plan de desarrollo ajustando a las necesidades del gremio. Ya ni mencionar el rubro de ciencia e investigación en Anestesia, de becas o cursos para tal fin por que como usted me lo respondió en algún momento: “Eso de la investigación es mucho pedir para nuestros socios, ni siquiera saben prender una computadora; eso de la investigación es pura pérdida de tiempo; la mayoría de los colegiados a duras penas saben usar el Fentanilo y el Sevoflurano, ellos vienen a repasar lo básico porque se les olvida; nuestro curso es como un repaso de lo que ya se les olvidó”.

    Qué triste y decepcionante fue escuchar esas expresiones, empezando porque nos considera poco preparados y desde su óptica, la investigación es un lujo que no se puede dar un Anestesiólogo por ser un gasto innecesario y sin sentido; pues créame que me da una pena profunda que nos tenga en ese concepto, porque eso habla de sus limitaciones y capacidades, porque déjeme recordarle que usted también es un Anestesiólogo y al expresarse así de sus colegas, sólo está reflejando sus propios complejos y su limitaciones.

    Qué pena da tener al frente del Colegio una persona que no le genera ningún interés la parte científica de nuestra Especialidad. Le recuerdo que todo Médico Anestesiólogo tiene por obligación cumplir con tres funciones de manera conjunta: asistencial, docencia e investigación. Y le recuerdo que todo Anestesiólogo, independientemente del lugar donde labore, de sus limitantes materiales o tecnológicas puede desarrollar investigación, desde estudios descriptivos y analíticos  básicos hasta Investigación avanzada.

    Si busca la excelencia, debería empezar a entender que sin investigación no hay avances y ver en cada uno de nosotros a un potencial investigador y un ente generador de conocimiento y propuestas novedosas. No se limite y mucho menos nos limite. Me gustaría saber cuántas becas, apoyos, asesorías y proyectos se llevan mensualmente en el Colegio. Se denota una apatía total. Pero eso sí, están más pendientes del cantante, del comediante, del grupo o del color del espectáculo de inauguración de los cursos del WTC… ahí estoy seguro no escatima tiempo ni dinero, total, como dice el dicho: “Pan, vino y circo al pueblo para mantenerlo entretenido”.
    Toda esta burocracia, apatía y resultados negativos, créame que a más de uno nos hace sentir estafado, utilizado, olvidado, decepcionado, infravalorado y relegado.
    Como Anestesiólogo miembro del Colegio Mexicano de Anestesiología, al igual que los miles de colegas alrededor del país que en estos últimos meses se han puesto en contacto conmigo, primero quiero que sepan que agradezco su atención y confianza para manifestarme sus inconformidades, dejarme ver sus opiniones y sugerencias, a las cuales me uno y comparto su indignación y molestia. Sepan que esta carta no es de autoría personal, este documento recoge y contiene cada una sus inconformidades, rechazos, malestares, enojos, expresiones, sugerencias y propuestas que me hicieron favor de llegar por distintos medios.
    ¿Anestesiólogos en extinción o extinción de ideas?
    Resulta absurdo e insultante que teniendo más de 10 mil anestesiólogos asociados al Colegio, y alrededor de 20 mil alrededor del país entre los cuales estoy seguro se encontrará más de uno con algún tipo de subespecialidad, diplomado, adiestramiento, curso, maestría, doctorado o investigación como para que se tenga que recurrir de manera sistemática a especialistas de áreas ajenas a la Anestesiología como “ponentes” para las sesiones mensuales, porque más bien hacen la función de promotores de la industria farmacéutica y biomédica. No es menospreciar a otros especialistas como ginecólogos, ortopedistas, internistas, nefrólogos, urgenciólogos, entre otros; simplemente considero que el gremio debe llevar la prioridad y la batuta para conducir y proponer los temas a sesionar mes a mes ya que nadie mejor que un Anestesiólogo para exponer, entender, explicar y difundir la complejidad de la Medicina Perioperatoria como piedra angular de todo evento Médico-Quirúrgico, así como las necesidades, procedimientos, manejos, complicaciones, experiencias e investigaciones en el área; alguien que nunca ha llevado a cabo un procedimiento anestésico jamás entenderá de las verdaderas necesidades, prioridades, tipo de intervenciones, momentos o situaciones críticas de cada evento anestésico-quirúrgico requiere, ni sabría cómo hacer frente a las complicaciones que se viven a diario al interior de una sala de quirófano. Pero eso no es lo peor, quizá si se invitaran a otros especialistas relacionados en la Medicina Perioperatoria pero como elementos de complemento para el conocimiento dentro del marco de un tema específico y complejo pero siempre con el enfoque objetivo del contexto de una fase perioperatoria no tendría ninguna objeción. Pero resulta que la única intención del comité de educación de esta administración sólo busca ofertar charlas chayoteras con fines de mercadotecnia que no corresponden con la realidad social, económica y sanitaria de nuestro país. Por eso es que es la Industria y no el Colegio quienes deciden la temática a tratar. Ejemplo de ello es la sesión programada para enero de 2019 donde nos van a explicar cómo usar un sistema de monitoreo hemodinámico que promociona un médico de urgencias, un sistema al que sólo pueden acceder alrededor del 0.3% de los anestesiólogos que laboran a lo largo y ancho del país. ¿A esto le llama sesión o vendimia Dr. Vázquez?
    Lejos de ser sesiones académicas (con la rigurosidad y metodología que define a la sesión como una discusión debidamente documentada entre un experto o grupo de expertos sobre un tema en concreto con la aportación de la mejor evidencia científica y ajustado al entorno para la toma de decisiones o su orientación, o para la actualización de los conocimientos sobre el tema) parecen reuniones al estilo “Tupperware” organizados por la industria, con un poco de vino barato para lograr convencer al médico que lo que promociona es útil, mágico, barato y a meses sin intereses.
    Todos los anestesiólogos que de una manera u otra aportamos, fundamos, colaboramos, participamos, decidimos, creamos, modificamos o simplemente nos asociamos y decidimos formar parte de esta organización con una filosofía bien definida, no sólo es nuestro derecho, más bien una obligación la rendición de cuentas en ésta y otras materias.
    En lo que podríamos llamar la historia reciente del Colegio convivieron una serie de gestiones tan heterogéneas en sus estructuras pero tan homogéneas en su forma y fondo, cada una con sus respectivos aciertos y errores. Fue en la historia reciente, en la que los “bienios chapulines” a base de claroscuros moldearon y pulieron hasta dar forma a lo que hoy en día es nuestro Colegio.
    Cabe reconocer que a base de esfuerzos y voluntades a lo largo de años se fueron alcanzando logros y metas, tales como la autonomía, reconocimiento, respeto, organización, legalidad, integración, identidad propia y crecimiento al interior y al exterior de éste, símbolos característicos de lo antes mencionado lo son su Curso Anual de Repetición Continua (ya que de actualización poco le veo) y su Órgano de Divulgación Científica (hoy propiedad privada de una familia que según ellos por derecho de herencia y por merecimiento son las únicas personas que cumplen los criterios de idoneidad para apropiarse de la Revista) con peculiares requisitos para la aceptación de trabajos y manuscritos por no mencionar la el profesionalismo y la imparcialidad de los procesos de revisión por pares o arbitrajes arbitrarios donde los criterios de selección parecieran ser semejantes a los criterios de ingreso a Televisa en los tiempos de Siempre en Domingo, casualmente al Sur de la Ciudad donde Los Hospitales, Clínicas y Médicas del Sur guardaran relación con la Reyna del Sur. Eso sí, como heredero de lo que fue desde 1934 de la extinta Sociedad Mexicana de Anestesistas con misión, visión y valores bien definidos, más pareciera una S.A. de C.V. que una A.C. Espero colegas que la cuarta transformación también se acuerde de nuestro querido COMEXANE ó COMEXAN, porque hasta el dominio de nuestro sitio web era parte del botín o de la gallina de los huevos de oro, tanto que hoy en día está en disputa como si hubiéramos muchos colegios de Anestesiólogos mexicanos COMEXANE alrededor del mundo.
    Los tiempos de “Las Familias Herederas”, los compadrazgos, el nepotismo y los conflictos de interés así como las emblemáticas casonas de la Roma no son historias del porfiriato ni una “Batalla en el desierto” de J.E. Pacheco, son situaciones críticas tratadas por los “Jaimitos”, la Medicina Crítica y las leyendas de oro quienes bajo su peculiar democracia, nunca realizarán una consulta a los más de 10 mil agremiados que año con año pagamos una cuota nada despreciable para mantener sus lujos. De nada valió todo el esfuerzo de una gestión trasparente que logró adquirir un inmueble que sería la nueva sede del Colegio, un espacio amplio, acorde a las necesidades actuales y a fin de cuentas el patrimonio y legado para futuras generaciones de anestesiólogos para dejar en Nueva York sólo los malos recuerdos del pasado junto a la burocracia, sin embargo una vez más la oligarquía interpuso intereses personales a los de la comunidad que representan dejando en ruinas lo que tanto trabajo, esfuerzo y dinero se generó.
    Reenvío este documento a manera de solicitud a instituciones públicas e instancias donde exponemos la urgente necesidad de contar con un órgano promotor de educación y formación continúa con programas y procesos alternos sin fines de lucro, auto sustentable, ajustados al modelo económico nacional de austeridad en el que se promueva la formación continua como un elemento de impacto positivo en los estándares de salud en materia de Anestesia y que de manera simultánea se promueva el aprendizaje de estrategias que incentive al Médico Anestesiólogo a ser el protagonista y el principal responsable dentro del Proceso Enseñanza- Aprendizaje aunado a una implementación de estrategias pedagógicas específicas para cada tipo de problemática en quirófano y fuera de éste, la participación activa del alumno es indispensable para fines de su formación y actualización y proponemos el uso de simuladores mediante los cuales se logra un aprendizaje significativo por la cercanía a la realidad dentro de un evento quirúrgico.

    Nuestras propuestas son las siguientes:
    – Programa de “Cero tolerancia” a cualquier acto de corrupción al interior del Colegio, el cual puede ser desde un delito individual o en complicidad.
    – Fiscalizar, reportar y justificar cualquier ingreso proveniente de las industrias farmacéuticas, biomédica, particulares, así como los montos transferidos y la designación y comité bioéticos federales que vigilarán el adecuado uso del recurso.
    – Endurecer las sanciones a servidores públicos, académicos, sociedades, organismos y organizaciones que se presten a publicar estudios con manipulación de datos a favor de intereses económicos privados, artículos tendenciosos, divulgación de datos falsos o de dudosa procedencia, y permitir la incorporación de verdaderos revisores y árbitros imparciales que eviten y prevengan la manipulación, manejo, dominio y transgresión de información.
    – Es de vital importancia en materia de salud, de información y de transparencia contar con una organización alterna y sin fines de lucro al Colegio Mexicano de Anestesiología, A.C. que cuente con la participación activa de especialistas en medicina: anestesiólogos en diversas áreas, dicha organización buscando la auto sustentabilidad.
    – Es urgente que tanto la Secretaría de Salud en conjunto a la CONACEM propongan personal alterno, autónomo y capacitado en él área de la Anestesiología desligado y que no guarde conflictos de interés a los organismos y asociaciones relativas a la Anestesia tales como Colegios, Sociedoy Asociaciones locales y/ó regionales para formar parte del Consejo que esté dedicado a la Certificación de la Especialidad Médica de Anestesiología. No puede ser que durante 15 años sean los mismos personajes los que brincan entre Consejo, Colegios y Federaciones, eso los hace juez y parte. Inconstitucional y que a la vez constituye una práctica de corruptelas, desviaciones y generan monopolios que llega a ser tendenciosas y vulnerables al conflicto de interés, lo cual es un riesgo para la salud.
    – Evitar las prácticas monopólicas relativas. Estos son los actos unilaterales, las combinaciones, los arreglos, los convenios, o los contratos que realizan los agentes económicos que cuenten con poder sustancial (individual o colectivo) en un mercado pertinente con el objeto o efecto de desplazar irrazonablemente a otros agentes del mercado, impedirles irrazonablemente su acceso o establecer irrazonablemente ventajas exclusivas a favor de uno o varios agentes económicos.

    Del mismo modo y de carácter urgente es generar una contraloría interna de carácter autónoma con médicos anestesiólogos que no se encuentren en conflicto de interés ya sea de manera familiar o laboral a fin de ejercer un control y contrapeso al Colegio Mexicano de Anestesiología, A.C. que por años se ha encargado de promover la actualización en nuestra especialidad, pero durante años conserva un modelo de aprendizaje pasivo, poco didáctico y que carece de esquemas basados en competencias, sin evaluación y esto se debe en parte a la falta de renovación por parte de su personal aunado a vicios propiciados por un nulo control  de calidad en sus procesos y la carencia de profesionales docentes especialistas.
    Es urgente contar con un organismo valuador independiente a entidades sociales y asociaciones así como empresariales civiles, gubernamentales, no gubernamentales, privadas e institucionales con personal calificado y con estudios enfocados a la docencia para generar instrumentos de evaluación acordes a las circunstancias económicas, sociales, demográficas y culturales de cada Anestesiólogo.
    Entidades como la OMS, OCDE, OPS y Banco Mundial hacen observancia al tipo de evaluación que se pretende llevar a cabo a cada médico ya que esta debe ir acorde a factores del desarrollo, económico, sanitario y social en el que labora cada especialista.
    Sugerencias a que el Consejo que denomine la CONACEM como idóneo debería contar con expertos en materia de evaluación dirigida y desarrollo de reactivos por estratificación y que el personal que labore en él sea ajeno y libre de conflictos de interés a cualquier entidad como los Consejos Locales, Asociaciones regionales y Federaciones, instituciones sanitarias públicas y/o privadas a fin de no viciar ni sesgar el proceso educativo.

    Atentamente
    Dr. Jorge Octavio Fernández García.

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